En este blog compartiremos las distintas actividades y prácticas llevadas a cabo por los alumnos y alumnas del Ciclo Formativo de Grado Superior de Educación Infantil en el IES José Luis Castillo Puche de Yecla
Si hay alguna fiesta que más puede gustarle tanto a grandes como a pequeños eso es Carnavales. Por eso, los futuros educadores infantiles se han puesto manos a la obra y han empezado a crear disfraces infantiles.
El reto que se les planteaba no era pequeño...Tenían bolsas de basura, especial para disfraces, de diferentes colores, pero ¡Ojo! no podían disponer de todas ellas...Mediante un sorteo a cada alumno les tocó un color en particular, algunos en rojo, otros lila, blanco, rosa, azul, naranja, amarillo...
A partir de ahí tenían no solo que idear un disfraz que fuera perfectamente llevado a la practica en una escuela infantil, sino que además, tenían que elaborar plantillas y paso a paso para que los padres supieran desde casa llevarlo a cabo.
Creemos que la actividad les ha gustado mucho, aunque durante el proceso se escuchó más de uno y dos resoplidos...Como resultado, podemos decir que tenemos disfraces para todos los gustos: dinosaurios, indios, enanitos, flamenca, conguitos, fresa, príncipes y brujas buenas/malas, cocodrilos, trogloditas, bob esponja, minions, monstruo de colores ¡Hasta astronautas!
Más allá del amor, el 14 de febrero es un día importante en las escuelas infantiles y es que es un momento idóneo para trabajar con los niños y niñas valores tan importantes y esenciales como es el amor y la amistad.
Hoy en día es muy común encontrarnos en la educación el trabajo de la inteligencia emocional. Saber identificar y expresar nuestras emociones debe ser de obligado cumplimiento en las aulas de todo el mundo.
Desde el ciclo de Educación Infantil no queríamos dejar pasar esta oportunidad y aprovechamos que se acercaba esta fecha para realizar una manualidad plástica. Los alumn@s tenían que elaborar un cuadro, un corazón, utilizando unos materiales como: sal marina, pintura, pegamento de cola y acuarelas.
Teniendo esto como base solo falta echarle imaginación y crear tu corazón de la amistad.
Dentro del tema de expresión corporal no podemos dejar de hacer una de las actividades que más gustan a los pequeños y esa es realizar máscaras y pintacaras.
En esta ocasión las hemos realizado con yeso, ideal para manualidades, aunque se pueden realizar con diferentes materiales, papel, cartón, cartulina, goma eva...
Lo divertido de esta actividad, además de poder realizar caretas con distintas formas de cara, es que cuando se seca cada uno puede darle su toque personal. Así podemos ver caretas de jirafas, Katrinas, tortugas ninjas y hasta Súper Mario.
Una vez que tenemos hechas y pintadas las caretas, los alumnos pueden jugar a multitud de juegos. Pueden realizar dramatizaciones, jugar con la mímica e incluso adivinar al personaje ¡El límite a la imaginación lo pones tú!
Pero además aprovechamos la jornada para realizar pintacaras ¿Habrá algo que le guste más a muchos niños que pintarse la cara de sus personajes favoritos?
Que los educadores infantiles tienen que saber cantar e interpretar cualquier canción antigua o nueva relacionada con la infancia es un hecho que estamos intentando inculcar a los alumn@s de este Ciclo.
Por eso, todos los miércoles es el momento de dejarnos llevar e interpretar cualquier canción, sea de grupos famosos o no. Incluso, nos animamos a hacerlo con la mímica. Aunque todavía a algunos les falta que pierdan un poco de vergüenza, vamos poco a poco.
Tan importante es aprender en las aulas como fuera de ellas. Las salidas fuera del Centro nos ayuda y nos permite observar el trabajo de diferentes profesionales. Ver la acción en el momento en el que se produce. Por eso, el Ciclo de Educación Infantil ha realizado una nueva salida complementaria.
En esta ocasión, nos hemos ido a Murcia capital y hemos exprimido al máximo al día para ver, trabajar y observar el trabajo de personas relacionadas con nuestra labor profesional.
La primera parada la realizamos en el colegio británico Alan Montesorri. Una visita que no pasó desapercibida. Aunque las alumnas y los alumnos del ciclo habían visto y trabajo esta filosofía en el módulo de Didáctica, no es lo mismo que te lo cuenten a que lo veas. El resultado: a algunos interesante, a otros, diferente y para otros no adaptable a la realidad de la educación secundaria española.
En una segunda parada, fuimos a la Biblioteca Regional de Murcia, aprovechando que tanto en el módulo de Desarrollo cognitivo-motor como en Expresión y Comunicación estamos trabajando la literatura infantil, los cuentos y la categoría del cuento-motor hemos ido a buscar libros para no lectores, prelectores y nuevos lectores.
Además pudimos observar a la mascota de la zona infantil, la bebeteca y el lugar de los cuentacuentos.
Y para terminar esta jornada y que fuera del todo productiva, no nos quisimos perder el cuentacuentos que todos los viernes realiza Mario en el Centro Comercial Myrtea.
Aquí nuestros alumnos pudieron observar de primera mano, cómo de necesario es disponer de un amplio abanico de recursos para mantener el interés de los más pequeños. No solo vale con leer el cuento, hay que narrarlo, interpretarlo, introducir música y canciones, hacerles participes de la historia, conectar con ellos...
Ahora a los alumnos y alumnas del ciclo les queda la prueba final ¿Serán capaces de superar el reto de realizar un cuentacuentos y un cuento-motor?
Si algo ha sorprendido a los alumnos y alumnas de Educación Infantil en lo que llevamos de curso escolar, es la necesidad de trabajar y controlar recursos literarios como por ejemplo las retahílas o las poesías. Aquellas letras rimadas que bien nos aprendemos, pero que no estamos acostumbradas a crearlas.
Pero cuando trabajamos con niños, ya sea en el ámbito formal de 0-3 años, como en el ámbito no formal de 3-6 años, la poesía forma parte de esos recursos didácticos que ayudarán a nuestros niños y niñas acercarse a la literatura infantil, a los cuentos, a la lectoescritura que comenzarán afianzar cuando lleguen a Primaria.
No es una tarea fácil, y de eso se han dado cuenta los alumnos y alumnas del ciclo de infantil. Lo fácil e importante es elegir el tema sobre el que tratará tu poesía y lo difícil volver a conectar con esa imaginación y creatividad que tenemos encerrada en nuestro yo interior.
Y para que veáis que el esfuerzo ha merecido la pena, aquí van algunos ejemplos ¡Os retamos a qué hagáis vosotros una!
En este primer trimestre los alumnos del Ciclo de Educación Infantil han podido tener un primer acercamiento con su labor profesional. Aprovechando esta época tan entrañable de Navidad, nos hemos acercado a la escuela infantil The Bubble en Yecla para conocer de cerca los conocimientos adquiridos en el aula tanto en el módulo de Autonomía Personal y Salud Infantil como Expresión y Comunicación, Didáctica y Desarrollo cognitivo-motor.
Además de conocer las aulas, su distribución, los proyectos y las actividades que siguen con los niños, los alumnos pudieron interactuar con ellos.
Además de entregarles un obsequio hecho por ellos para decorar el hogar con espíritu navideño, se prepararon la coreografía y escenografía de dos villancicos: "Mi burrito sabanero" y " Rodolfo el Reno"
Los niños y niñas de la escuela infantil no pudieron quedarse más sorprendidos y encantados con sus actuaciones y es que hay que reconocer que aunque son un público exigente son también muy agradecidos.
Desde luego, los alumnos y alumnas del Ciclo de Infantil pasaron una jornada muy especial y más cercana al "sueño" que persiguen con esta formación profesional.
Los alumnos y alumnas de Educación Infantil están cada vez más concienciados con su labor en las escuelas infantiles. Y uno de los trabajos con los que más disfrutan ellos y los pequeños, es con decorar el aula por Navidad.
Así que en el Ciclo Formativo de Grado Superior de Educación Infantil en Yecla no hemos querido quedarnos a atrás y hemos decorado aula, puertas y pasillos con escenificación navideña.
Este año hemos apostado por decorar el aula con tarjetas navideñas, hechas naturalmente, por los alumnos de educación infantil.
Para ello han utilizado todos los recursos y materiales a su alcance. Si algo han aprendido, por ahora estos alumnos y alumnas, es que el día de mañana cuando trabajen en una escuela infantil, tendrán que valerse de los recursos que tengan a su alcance para poder hacer actividades y manualidades originales y/o divertidas con niños y padres.
Igual de importante es el interior como el exterior. Por eso, los educadores infantiles no deben conformarse únicamente con decorar el interior del aula. El ambiente navideño debe notarse en todos los aspectos de la escuela infantil. Aprovechando la Navidad como recurso, los educadores podrán trabajar con los niños diferentes aspectos de la expresión y la comunicación como la expresión plástica, musical, corporal, oral e incluso conceptos lógico-matemáticos y valores como solidaridad, compañerismo, humildad, amor, compañerismo...
Para decorar puertas y pasillos, los alumnos han elegido este año la creación de un árbol de los deseos, pintado con las manos ( y que ha tenido mucho éxito entre el resto de alumnado del Centro) la clásica ginger´s house (casa de jengibre) que tanta ilusión les hace a los niños hacer y comer y la decoración de la puerta del aula con la figura del reno más famoso entre los pequeños: Rodolfo el reno.
Además los alumnos disfrutaron de una jornada de convivencia con los alumnos donde además de comer productos típicos de esta época, se realizó un concurso de villancicos.
Entre los conocimientos más importantes que los alumnos y alumnas del Ciclo de Educación Infantil deben saber a lo largo de esta formación profesional es lo relacionado con los primeros auxilios. De su capacidad de reacción, del conocimiento adquirido en esta etapa de estudio, así como su formación permanente una vez convertido en profesional, permitirá en algunas ocasiones, la salvación de los pequeños a su cargo.
La profesora del módulo de Primeros auxilios, Victoria, conciencia profundamente a los alumnos en la importancia de actuar con rapidez y precisión ante determinados "accidentes".
Utilizando la técnica rol playing los alumnos y alumnas han trabajado simulacros donde llamaban al 112 y actuaban ante esa situación concreta.
Seguro que además de pasar un buen rato, los alumnos han aprendido y mucho cómo actuar ante estas situaciones ¡Bravo!
*No están todos los videos, pero los alumnos representamos más situaciones como incendio por una estufa, atropellos, mareos...*
Aprovechando que en el módulo de Autonomía Personal Y Salud Infantil estamos trabajando la alimentación en las escuelas infantiles, hemos querido darle un toque lo más real posible al entorno de un comedor infantil.
Por eso, los alumnos formándose en grupos, han utilizado su ingenio y creatividad para convertir su aula del ciclo en un comedor infantil.
Entre las objetos que se les ha ocurrido está un paso a paso de los hábitos que los niños y niñas deben seguir para el "momento comedor" o crear una mascota-chef para que los niños lo identifiquen con el momento de ir a comedor.
Una buena idea para trabajar tanto en el comedor como en la propia aula conceptos de alimentación es crear una fruta, verdura con el nombre del niño o la niña. De esta forma, no solo aprenden palabras y conceptos nuevos, buenos y sanos, sino que además lo asocian con su nombre y el de sus compañeros.
Otra buena idea que puede formar parte de cualquier comedor infantil es trabajar con imágenes el menú del día, así los niños podrán identificar, mediante el juego, qué han comido cada día.
El comedor infantil es una zona excelente donde se puede trabajar con niños canciones,pareados, retahílas, frases relacionadas con la alimentación y las rutinas relacionadas con el momento de comer. Así por ejemplo, se puede aprovechar para recordar que antes de comer hay que lavarse las manos y después de comer hay que lavarse los dientes.
Poco a poco y gracias a la labor de los alumnos y alumnas del ciclo de Educación Infantil, el aula va adquiriendo un encanto especial
Si algo hay que le gusta mucho a los niños y niñas pequeños, eso son las fiestas de cumpleaños. Y aunque no lo creáis los educadores infantiles también deben saber organizar fiestas de cumpleaños tanto para su ámbito profesional en el área formal (escuelas infantiles de 0-3 años ) como en el área no formal, por ejemplo en ludotecas, bibliotecas, con niños de 3 a 6 años.
Por eso, hemos aprovechado que las alumnas Fátima, MP, Nuria y Ana Mª cumplían años este mes de noviembre para celebrar una ¡Fiesta de cumpleaños!
Como buenos cumpleaños han recibido su propia corona de cumpleaños hecha por sus educadores infantiles. Además han podido comer con sus compañeros y compañeras de clase, una rica y saludable merienda.
Por supuesto, la canción de cumpleaños de Parchís ha sido música obligada. Y no hay fiesta sin juegos.
Por eso, las educadores infantiles encargadas de organizar esta fiesta idearon juegos como ( el de las sillas, busca el color...y como no bailes infantiles)
Solo hay que ver la cara de felicidad de los alumnos y las alumnas para darse cuenta que para disfrutar de un cumpleaños no hace falta ser tan pequeños, solo tener ilusión.
Con ansias esperamos la próxima fiesta para los cumpleañeros de diciembre, enero y febrero
En esta ocasión y aprovechando que en el módulo de Autonomía Personal y Salud Infantil estamos trabajando la alimentación infantil, hemos realizado en clase una practica muy sensorial.
Es difícil ponerse en la piel de otras personas si antes no lo hemos vivido nosotros, así que cómo pretendemos entender antes de todo a los niños, necesitamos comprender por qué estos son reacios a comer ciertos alimentos o cómo es esa sensación de comer con las manos, de probar cosas nuevas a ciegas por personas de tu "confianza" .
Para eso, nos hemos vendado los ojos y hemos probado diferentes alimentos, comiendo con las manos. De esta forma, a través del tacto y del gusto vamos diferenciando texturas, sabores...
Aunque el vídeo no tiene una calidad superior (eso es culpa únicamente mía como profesora) se puede apreciar la actitud de los alumnos y las alumnas con esta cata a ciegas.
Estos alumnos han probado jamón de york, frutas como plátano o pera, verduras como calabacín, calabaza, zanahoria o tomate, legumbres como lentejas, lácteos como el queso o cereales como pan, pasta, galletas y arroz.
Para la clase de Expresión y Comunicación los alumnos y alumnas del Ciclo de Educación Infantil han tenido que poner una vez más, toda su imaginación y creatividad para poner en marcha su propio baúl de buff.
Este tipo de juego bucofacial es ideal para trabajar con los niños a partir de los 2 años actividades relacionadas con el soplo, la respiración, aspirar, espirar...
A través de la metodología del juego, se pueden realizar infinidad de ejercicios. Molinillos de viento, caretas de animales con matasuegras, barquitas de agua que se mueven con el soplo, con el cartón de los huevos carreras de soplos, con pajitas, vasos o bolsas, simular el movimiento de la nieve o el mar, con pintura, con una pajita y el soplo hacer que crezca pelo de colores e incluso bolas que se mantienen volando al aire durante unos segundos, con el simple soplo de la persona.
Pero todo esto, no se lo podríamos "vender" a los niños si la envoltura y la presentación no fuera atractiva y los alumnos y alumnas de Educación Infantil lo saben, por eso han creado baúles de Buff totalmente originales, atractivos y temáticos. Aprovechando el cuento de los "Tres cerditos y el lobo", o de animales de la selva, estaciones del año, aire y mar...
Y para hacer todo eso, los alumnos han utilizado materiales y recursos como pajitas, globos, matasuegras, botellas, pomperos, cartulinas, cajas...Con cualquier cosa estos profesionales pueden hacer un divertido juego infantil ¡Enhorabuena!
Como no podía ser de otra manera, las alumnas y los alumnos del Ciclo de Educación Infantil de Yecla también hemos querido participar de una fecha tan señalada y que tanto gusta a los niños. Como futuros educadores y educadoras, los alumnos deben aprender a ambientar el entorno y participar en el contexto educativo de una actividad que parte del centro de interés de los pequeños.
A través de una metodología basada en el juego y aprovechando una fecha tan señalada, los niños y las niñas pueden tanto en el ámbito formal como informal trabajar aspectos del lenguaje, la expresión y la comunicación. La expresión musical, corporal, gestual, el juego simbólico, las manualidades...Todo ello se pone en práctica celebrando una fiesta como la de Halloween.
Por eso, las alumnas y alumnos del Ciclo de Educación Infantil no han querido perder esa oportunidad. Como no teníamos niños a quien hacer participes de nuestros trabajos, contamos en esta ocasión, con la visita de un grupo de alumnas y compañeras del nuevo ciclo de Formación Básica Especial de Comercio y Marketing.
Los futuros educadores no pudieron tener un jurado más exigente y a la vez más entregado que estas seis chicas. Hicieron que todo fuera más fácil, más divertido y más bonito.
¡Pero no adelantemos acontecimientos! Es de buen narrador, empezar siempre por el principio...
Comenzamos la fiesta de Halloween decorando y preparando la clase, el pasillo, las ventanas, cortesía de los alumnos (Paula, Alejandro, Carmen Mª, Silvia y Martas G.)
Mientras que la puerta del aula, aseos, puerta del pabellón y hasta la de salida del instituto fue realizada por otro grupo (Marina, María A. Natalia, Miriam y Andrea). Y es que no hay fiesta si no hay ambiente.
Además, las alumnas (Ana Belén, Mª José, Cristina, Lorena , Marta L. y Ana Mª) se atrevieron con un rincón del juego muy propio. Hubo photocall, un mesa de Halloween decorada con fantasmas, vampiros y calabazas, todo ambientado con los colores típicos de esta fecha y utilizando los recursos que tenemos a nuestro alcance.
Una vez realizado el ambiente ¡Es hora de pasarlo bien! Para ello tuvimos dos representaciones teatrales y un musical.
El grupo formado por Nieves, MP, Melani Esther, Claudia y Sandra nos dejaron fascinados con su espectáculo. Y es que hubo de todo, bruja, vampiro, gato, fantasma, una pequeña calabacita y hasta un jorobado. Y ni que decir de los efectos especiales, truenos, puertas y mucha risa (que no se nos olvide que es para un publico infantil)
Entre actuación y actuación, entraron en acción el último grupo, el musical. Para ello contamos con María G. Nuria, Fátima, Victor y Ana P. ambientados como esqueletos, nos montaron una coreografía de 10 con el baile "Chumba la Cachumba" Fue tan divertido que hasta nuestras invitadas y el resto de compañeras no quisieron dejar de bailarlo.
Una vez finalizada la expresión corporal, llega el momento de jugar. Para ello, nuestras invitadas tenían que acertar con los ojos tapados, dónde poner las piezas de la calabaza ¿A qué niño no le gustaría este juego?
Y como en toda fiesta que se precie hay momentos para todo y el juego y baile libre es uno de ellos.
Así que con mucha marcha y muy buen rollo finalizamos nuestra fiesta de Halloween...Ahora a pensar qué haremos para Navidad 😄
Pero para llegar hasta aquí, nuestros alumnos y alumnas han tenido que trabajar muy duro desde el inicio de curso. Pensar, buscar, elegir, crear y finalmente consensuar en grupo ha hecho posible que podamos celebrar este día ¡Enhorabuena!
La Academia Americana de Pediatría explica cuáles son los recursos más desafortunados que emplean los padres para hacer que los niños coman
La maternidad y la paternidad marcan un antes y un después en la vida de todo ser humano. Desde el nacimiento de nuestro hijo, defendemos nuestras expectativas y nuestros deseos casi con ferocidad. Lo tenemos muy claro: queremos que duerman como creemos que deben dormir, queremos que se comporten como consideramos que deben comportarse y, por supuesto, queremos que coman cómo, cuándo y cuánto estimamos que deben comer. Luego, la realidad. Y es que, sobre todo en el tema de la alimentación, padres y madres nos pasamos los primeros años de crianza angustiados por la supervivencia de esos niños que tan injustamente etiquetamos de “malcomedores”, por lo poco que pensamos que comen o por los “nadas” que parecen servirles de sustento. Tanto nos preocupamos que es un motivo recurrente de consulta en nuestras citas con el pediatra. Pero la respuesta no está en el ambulatorio sino que, casi siempre, se halla en nuestras expectativas. Obligarles a comer lo que esperamos que coman no debería ser nunca una posibilidad razonable. Una situación muy común y que merece una mención en este Día Mundial de la Alimentación.
Por qué no hay que obligar nunca a comer a un niño
“No obligue a comer a su hijo. No le obligue jamás, por ningún método, en ninguna circunstancia, por ningún motivo”. En 1999, el pediatra Carlos González ya explicaba en Mi niño no me come por qué nunca hay que obligar a un niño a comer. El dietista-nutricionista Julio Basultoconfirmaba en Se me hace bola, publicado en 2013, que no existía justificación nutricional alguna para obligar. También insiste en ello a menudo en sus perfiles de redes sociales y lo reafirma al otro lado del teléfono a EL PAÍS: “Obligar a un niño a comer no es ético, ni educativo y es contraproducente. El objetivo no es que el niño coma sino que quiera comer, y que quiera comer saludable, y eso no se consigue con la coacción, con la presión, con la insistencia ni con premios y castigos. El niño es el único que sabe cuánto tiene que comer, eso no lo sabemos los nutricionistas, ni los médicos ni lo saben los padres. Solo lo sabe el cerebro del niño”.
Comparte su postura María Manera Bassols, dietista-nutricionista y autora de diversas publicaciones en torno a la alimentación infantil, quien destaca que en nuestro medio la preocupación debería ser que más del 40% de los niños y niñas tiene un problema de exceso de peso. También insiste en que obligar a comer a la fuerza, cuando se ha manifestado que no se desea o no se necesita, además de una falta de respeto hacia el niño, no es efectivo. “Habitualmente se insiste para que el niño coma más cantidad o con la voluntad de que aumente la variedad de alimentos que toma, o de que consuma determinados alimentos supuestamente saludables y que “hay que comer”. Si el niño no los quiere y le forzamos a que los coma, difícilmente los elegirá motu proprio en futuras ocasiones ya que precisamente forzar a comer suele provocar aversión y rechazo hacia los alimentos a los que se ha obligado a comer”, explica.
Sobre las consecuencias de obligar a los niños a comer, María Vallejo Guardiola, psicóloga experta en obesidad y trastornos de la conducta alimentaria (TCA), explica que con esta acción alteramos la relación de los pequeños con la comida en el presente, pero también en el futuro, un hecho que influye también en la construcción del apego. “Si la acción de comer se fuerza, se altera su función natural. Un niño obligado a comer desconecta de su cuerpo, no disfruta de la experiencia y ven la hora de las comidas como algo aversivo. Además, el adulto que fuerza a comer no está siendo empático y perjudica el establecimiento de un apego seguro basado en la mutualidad. Un niño al que en su crianza se le ha forzado a comer tiene muchas más probabilidades de convertirse en un adulto con problemas con la comida”, cuenta. Detrás de pacientes con sobrepeso y obesidad, Vallejo ha observado que suele haber “historias de horas interminables en la mesa, donde nadie se levantaba sin el plato totalmente vacío”, algo que provoca desajustes como llegar a la edad adulta con problemas para parar de comer cuando ya se está saciado.
El soborno, la forma más habitual
Según la Academia Americana de Pediatría la forma más habitual que emplean los padres para obligar a sus hijos a comer es el soborno. Pero no es la única. En Se me hace bola, Basulto lo resume en ocho acciones: amenazas, chantaje emocional, hostilidad y despotismo, humillación, mentira, presión y/o coacción, terror, violencia y/o maltrato psicológico. Y pone ejemplos de frases como “Si no te lo comes, te llevaré al hospital y tendrán que dártelo por sonda”, “No te levantas de la mesa hasta que no te lo comas” o “Te tapo la nariz por tu bien, para que te lo tragues”.
Sobre esa acción precisamente, Gloria Colli, pediatra y autora de Tu lactancia de principio a fin, advierte que hay que tener en cuenta que obligar a comer no es solo tapar la nariz al niño y “meterle la cuchara cuando la abra para respirar”, también recurrir a frases aparentemente inocentes como “Si no comes, mamá se va a poner triste”, “Si te lo comes todo te pondrás grande y fuerte” o “Si no te comes la verdura no hay postre”. “Son recursos igualmente desafortunados porque implican además una manipulación emocional. Incluso recurrir al típico avioncito puede ser una forma de obligar si deja de ser un juego y una de las partes ya no lo encuentra divertido”, declara.
Si no te lo comes, te llevaré al hospital y tendrán que dártelo por sonda”, “No te levantas de la mesa hasta que no te lo comas”
Carlos Casabona añade otras maneras encubiertas como "teatritos", alabar las virtudes de lo que se ofrece para comer o el empleo de pantallas (móvil con vídeos o la tablet con dibujos animados). No obstante, también añade algo de optimismo: lo encuentra en los sistemas del Baby Led Weaning(BLW) o aprender a comer solo (ACS) que han llegado para quedarse. “Muchas madres jóvenes están muy bien informadas y adoptan este sistema que respeta los signos de saciedad del bebé”, dice.
Pero no solo el hogar se convierte en el escenario habitual de las presiones por la comida. Los comedores escolares también lo son. María Manera Bassols ha participado en diversas guías acerca del rol de los adultos en las comidas que comparten con niños. Hace un par de años la Agencia de Salud Pública de Catalunya publicaba el documento Acompañar las comidas de los niños. Consejos para comedores escolares y familias, que precisamente aborda este tema, tanto desde el ámbito escolar como del hogar. El texto surgía de la necesidad expresada desde el colectivo de comedores escolares (AMPAs, monitores y coordinadores de los comedores) sobre cómo posicionarse ante situaciones como la negativa a comer o a probar determinados alimentos. “El simple hecho de que se genere debate sobre cuál tiene que ser la actitud del adulto, que surjan dudas, que se pregunte a la administración que trabaja con los comedores cuál es su opinión y posicionamiento, que salga en los medios, etcétera, evidencia que algunas prácticas “tradicionales” de imposición, obligación o coerción están siendo cuestionadas”, plantea Manera.
Actualmente muchos comedores escolares están vinculados de forma directa a los proyectos pedagógicos de los centros, lo que fomenta la implicación, la participación y el aprendizaje de los niños con respecto a la alimentación. “Es verdad que un comedor colectivo es más difícil de gestionar que un hogar, y que hay determinadas prácticas, como el permitir que no se coma algo que no apetece, requiere de un trabajo coordinado y profundo con los adultos responsables del comedor y también con los niños y niñas; pero si existe la voluntad de trabajar desde esta mirada, la experiencia de muchos comedores nos dice que es posible acompañar las comidas de los niños desde este prisma”, explica María Manera.
Los niños que no comen
La alimentación es una de las mayores preocupaciones de los padres durante los tres primeros años de vida de sus hijos. Lo ve Carlos Casabona en su consulta, a la que acuden padres preocupados no solo por la cantidad sino también por el qué y cuándo dar de comer a sus hijos. “El entorno ha cambiado de manera espectacular y lo que dábamos antes con cuatro meses, ahora no se recomienda hasta los seis o siete meses. Lo que antes recomendábamos a los doce meses, ahora decimos que se puede ofertar a los seis. Esto desorienta bastante a muchas familias, pero procuramos dar los consejos nutricionales más actuales y siempre en relación con la evidencia científica que exista, por encima de intereses comerciales que siempre han estado presentes. Lo que sucede es que ahora estamos más atentos y la información corre más deprisa”, cuenta Casabona.
Considera “paradójico” el pediatra que nos preocupemos porque los niños de entre dos y cuatro años coman "poco" en la época de la humanidad en la que más sobrepeso y obesidad infantil hay: “Estamos "fabricando" los que serán adultos con obesidad, con todas las repercusiones que esto conlleva”. Insiste Casabona en que los padres “no deben preocuparse por lo que come su hijo, sino por si es feliz, corre y juega, sin coger excesivas enfermedades o cogerlas banales”, ya que no existe la desnutrición en España sino “malnutrición por exceso y por mala alimentación con calorías vacías y consumo exagerado de bollería”. No obstante, también añade que hay ocasiones en las que el pediatra deberá estudiar casos puntuales en los que haya síntomas asociados a la verdadera falta de apetito como apatía, debilidad, palidez o diarreas.
La alimentación es una de las mayores preocupaciones de los padres durante los tres primeros años de vida de sus hijos.
Gloria Colli considera que la preocupación por la alimentación de los niños es inherente a la maternidad y a la paternidad: “Siempre hay algo que nos preocupa. Si no toma suficiente leche o si toma demasiada, si come poca verdura, si no prueba la fruta, si no conseguimos que coma más sano... Y es bueno que los padres se preocupen, porque conseguimos que se informen y que se impliquen en la tarea de hacer que toda la familia haga una dieta más saludable, pero hay que tener cuidado de que no se transforme en una obsesión que les impida disfrutar de agradables momentos en torno a la comida”.
¿Qué hacer para que la hora de la comida sea un momento agradable? Colli recomienda que lo primero que debemos hacer es apagar la televisión y así aprovechar ese tiempo para charlar en familia, evitando que el tema central sea la comida. “De la comida solo se habla para felicitar al cocinero. Si a tu hijo no le gusta la verdura, por más que tú le digas 20 veces que está muy rica, seguirá sin gustarle. Si queremos que la comida sea un momento agradable, evitemos situaciones conflictivas. Y demos ejemplo. Los niños aprenden por imitación por lo que si nosotros comemos bien, al final ellos también lo harán”.
Y cuando un niño no quiere comer, ¿qué podemos hacer? Responde María Manera Bassols que debemos respetarle, igual que haríamos con una persona adulta. “Las señales de autorregulación de hambre y saciedad son innatas y, en los niños sanos son efectivas a la hora de cubrir sus requerimientos energéticos y nutricionales. En nuestro entorno, con una disponibilidad abundante de alimentos a cualquier hora y en cualquier sitio, no existe justificación nutricional para forzar a comer a alguien que no tiene hambre o no quiere comer”, concluye.
Los alumnos y alumnas del Ciclo Formativo de Grado Superior de Educación Infantil en Yecla ya están a pleno rendimiento. Han comenzado a trabajar, investigar y crear proyectos relacionados con el área del crecimiento y el desarrollo en la infancia, debido al contenido curricular del módulo de Autonomía Personal y Salud Infantil ¡Y lo han hecho genial! Desde ahora el aula mostrará sus creaciones que le ayudarán a través de un visual thinking recordar lo aprendido y además trabajar en equipo y mejorar su imaginación y creatividad, conceptos muy importantes para su labor profesional.